Descripción
Nacido en la entonces Unión Soviética, Boris Giltburg ganó su primera competencia internacional de piano a la corta edad de trece años. Desde ahí en adelante, su carrera ha sido el escenario de numerosos premios, como el Arthur Rubinstein (2011) y el Reina Isabel (2013).
El primer recital del «Ciclo Beethoven» es un concierto de contrastes, que comienza con la primera de todas las sonatas escritas por el alemán y que termina con la más compleja de todas las que compuso. Especialmente esta última, la Hammerklavier, condensa no solo las posibilidades tímbricas y técnicas del instrumento, sino también todo el genio frustrado de un Beethoven ya incapaz de escuchar su propia música. El mismo autor diría de su obra, imposible de tocar en el tiempo en que se escribió, que los pianistas del futuro hallarían la forma de interpretarla. Fue casi una predicción, pues hoy la Hammerklavier es el repertorio obligado de cualquier pianista que se precie de serlo.
